Abusos

Abusos

Difusión II Jornadas de la NEL Guayaquil

Difusión II Jornadas de la NEL Guayaquil

Mónica Febres Cordero de Espinel – NEL – AMP

Pareciera que analizar sería la tercera

de aquellas profesiones imposibles

en que se puede dar anticipadamente

por cierta la insuficiencia del resultado.

Las otras dos, ya de antiguo consabidas,

son el educar y el gobernar”.

Sigmund Freud

Para la construcción de este texto he tomado los aportes de las diferentes comisiones que prepararon la Jornada de la NEL Guayaquil en octubre de 2019: “De los abusos al abuso. Tratamientos en psicoanálisis. Lo que se desprende como imposible: Gobernar, Educar, Psicoanalizar”. Al mismo tiempo, me he detenido en algunos de los textos que se presentaron en las Mesas de las Jornadas y que, a mi juicio, muestran los desafíos y resonancias del psicoanálisis en nuestra época.

El argumento de la Jornada fue una provocación al trabajo. Tomó del pensamiento de Baumann la crítica hacia la indiferencia, el enfriamiento ético hacia el sufrimiento de los otros, que no pasan a ser necesariamente enemigos, sino más bien estadísticas, circunstancias, obstáculos, detalles desagradables y trabas que estorban.

En este contexto, la Jornada buscó precisar la perspectiva psicoanalítica en el entramado pulsional del abuso. El abuso, que implica ir más allá del deseo y del fantasma, hace del otro un objeto: niño, mujer, partenaire. La subjetividad se ve amenazada por la voluntad de goce del agresor bajo los diferentes rostros que toma en nuestra época. A menudo es el cuerpo el que es puesto en juego: castigos, violación, maltrato, hasta el crimen. Porque en la época del Otro que no existe, el malestar en la cultura es avivado por un empuje a ir más allá del placer, y lo que hay más allá, bien sabemos, es una dimensión de goce. Si bien en el malestar actual los abusos se denuncian, no por ello se sabe algo de la substancia constitutiva referida al goce, sobre todo porque se trata de un goce inédito para el propio sujeto.

El abuso y lo imposible de psicoanalizar

Piedad Ortega de Spurrier

Esta imposibilidad se relaciona con las dificultades propias de la época. En cuanto al abuso, “cuando el lenguaje muerde al cuerpo…todos somos abusados por esa inscripción”. Luego vendrán encuentros que conmemoran esa marca “que al ser tratada por el sentido constituyen nuestra historia única, irrepetible”.

En cuanto a ciertos abusos, pueden “…existir coordenadas del inconsciente” que los favorecen, pero también está la contingencia, “la intrusión de lo real fuera de todo libreto o programa de goce”. Esa intrusión de lo real es una “forma privilegiada del abuso”, frente a lo cual “…la presencia del analista invita al esfuerzo de nombrar, apalabrar esa experiencia en un intento de circunscribir aquel agujero fuera de sentido para que se produzca un acto de nominación…”

En cuanto a la especificidad de las respuestas frente a lo que irrumpe desde lo real, “…el “método psicoanalítico no es un protocolo, es una orientación que nos exige saber leer lo esencial sobre la manera como cada paciente hace con un real que se le impone de forma abusiva y que con frecuencia se cristaliza en sus dichos…”.

El abuso y lo imposible de educar

Mónica Febres Cordero de Espinel

Lo imposible de educar es lo que escapa a la intención educativa con sus criterios de eficacia, adaptación y productividad y que, desde sus imperativos, amenaza con borrar las diferencias. Si a esto se suman las expectativas venidas de ideales delirantes de los padres, el niño o el adolescente se encuentra en situaciones cuyas salidas son el fracaso escolar, la violencia o el acting out. Frente a ello, el psicoanálisis propone considerar lo singular en oposición a un ideal válido para todos y apunta a que cada sujeto pueda decir algo sobre lo que se juega en su vida. Porque los niños y jóvenes, con sus síntomas, muestran un saber que escapa a las enseñanzas formales. Saben de la incongruencia de los adultos, de sus fracasos, de las formas como no están a la altura de sus funciones o las tergiversan. Conocen los falsos semblantes de la educación cuando esta demanda aprendizajes repetitivos que poco o nada tienen que ver con los momentos pulsionales que atraviesan. Conocen también su impotencia  para regular formas de goce que los amenazan: el abuso de sus cuerpos, el acoso escolar, la inducción al consumo, la exposición a la violencia y a la pornografía.

La sesión analítica es el lugar en donde pueden hablar de ese Otro incoherente, y pueden elaborar un saber que les sirva para tomar distancia de los actos que han hecho acontecimiento de cuerpo. Y es del analista impedir que los acontecimientos que hicieron marca y dieron lugar a las repeticiones sintomáticas se conviertan en un destino hacia lo peor.

El psicoanálisis se opone a la posición de objeto en que devienen el niño y el adolescente y apuesta a la emergencia del sujeto ahí donde todo parece olvidarlo. Hay palabras que pueden ser dichas para apaciguarlo y tratar ese real, bordearlo, ahí donde los impasses de la civilización apuntan a un imposible de educar.

El abuso y lo imposible de gobernar

Antonio Aguirre

Los abusos de un régimen proceden del encuentro con lo imposible de gobernar.  No hay saber que funcione. Entonces se actúa. Tenemos regímenes abusadores y tenemos los que sufren de este abuso. También hay los que provocan el desborde violento del régimen, los provocadores inconscientes. ¿Cómo salir de este ciclo fantasmático de goce?

La política pragmática

Juan de Althaus

“El discurso capitalista, ordenado a partir de la dominancia del plus de goce del consumo, es, por estructura, abusivo. Los regímenes de estado de derecho democrático, siendo los más deseables, logran paliar hasta cierto límite esta operación. Queda siempre un resto de goce. En los regímenes totalitarios no hay intención de limitar el goce, el cual se presenta en forma perversa…

…Hay regímenes de derecha e izquierda en el siglo XXI que son catalogados de neo populistas, impregnados de distintas formas y grados de totalitarismo y políticas sádicas hacia las poblaciones, las cuales tienen que sufrir de lo peor en beneficio del líder libidinizado…

Sobre EEUU, ícono del pragmatismo moderno se ubicó, “…desplegado por los filósofos Charles S. Peirce, John Dewey y William James, el rechazo a las ideas absolutas, ellos sostienen que el conocimiento es una creencia, la verdad no tiene nada que ver con la realidad sino con su utilidad práctica, es decir, que los conceptos y palabras dependen de las consecuencias prácticas de su uso…

La pragmática lacaniana es diferente de la filosofía del pragmatismo. Sin embargo, Lacan extrajo un poco de savia de allí, como la discordancia entre el lenguaje y la realidad, la contingencia, la invención, la validación de la práctica y el uso del uso, se puede decir. Pero esto no se implementa desde una perspectiva epistémica, sino desde la ética psicoanalítica, que es un bien decir y un bien hacer con su síntoma”.

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