De los universales feministas a lo singular del síntoma

De los universales feministas a lo singular del síntoma

Mónica Biaggio - EOL AMP - “Esperando que pase” Oleo sobre tela 1,20 x 0,70cm

Mónica Biaggio – EOL AMP – “Esperando que pase” Oleo sobre tela 1,20 x 0,70cm

Graciela Allende – EOL – AMP

Nuestra práctica como analistas nos confronta a considerar la subjetividad de la época para estar advertidos de las identificaciones, ideales, significantes amo y el goce en juego, puesto que es con lo que nos encontramos en nuestros consultorios. El discurso psicoanalítico se distingue de otros discursos porque podemos verificar que no todo entra en la maquinaria del lenguaje para el ser hablante, que hay un goce que afecta al cuerpo y produce acontecimientos subjetivos como, por ejemplo, los síntomas, que aun cuando adquieren un sentido, no se reducen a lo que el lenguaje puede descifrar.

En la actualidad, los feminismos han tomado relevancia, haciendo lecturas que no se pueden pasar por alto ya que dan lugar a lo que podríamos llamar síntomas sociales, tales como: Ni una menos, abuso, violencia de género, violencia contra la mujer, etc. Partiré de situar si estos síntomas universales podrían ser los nombres de algunos síntomas del feminismo que intentan dar respuesta a la pregunta ¿Qué es una mujer?

Mi reflexión se orienta a explorar cómo nos posicionamos los analistas ante los feminismos como movimientos que se inician en otras épocas,1 y que en nuestro tiempo se presentan como demandas impregnadas de significantes universales. Si bien subrayo la importancia de lo conseguido en cuanto a derechos a la educación y al saber, parto de considerar los feminismos como modalidades de goce que varían según las épocas.

Las amazonas de la Fronda y el precioso feminismo

Considerando los albores de los feminismos, las mujeres ya luchaban contra el absolutismo y la monarquía desde 1648.2   De estos antecedentes, importantes al considerar que los feminismos se proclaman en contra del poder patriarcal, inferimos que desde el siglo XVII ya se cuestionaba la autoridad patriarcal masculina en los movimientos en contra de la figura del monarca que regulaba como centro unificador.

En la actualidad ya estamos en la época de la decadencia y fragilidad del padre, hecho que comienza a ubicarse a partir de la Revolución francesa, en 17893.

Los estragos producidos por las guerras civiles y la hambruna en Francia,4 dan lugar a ¨Las amazonas de la Fronda¨,5 tal como Lacan las llama en el Seminario 19, …o peor.   Ellas salían armadas en su lucha para limitar el absolutismo. En la actualidad, las mujeres salen con pañuelos verdes o celestes, y la forma de lucha se basa en otras identificaciones e ideales. La Fronda fracasa, pero es lo que antecede al movimiento de Las preciosas, que fueron impulsoras de la cultura al convertirse en las anfitrionas de los salones del siglo XVII y XVIII donde se gesta la Enciclopedia, que se conoció como La República de las letras. Las preciosas encabezaron la rebelión de una parte de la nobleza contra la monarquía.6 Pero la reacción de la sociedad francesa fue implacable, ya que, las Preciosas fueron víctimas de una campaña de desprestigio. No obstante, lo que me interesa subrayar es que desde entonces ya se cuestionaba el poder patriarcal.

Los feminismos y el discurso psicoanalítico

Ante la proliferación de los feminismos y su discurso universal, será el trabajo del psicoanálisis intervenir en el ¨para todos¨, para orientar a lo singular del síntoma.

Por supuesto, mi propuesta de lectura no desconoce de ninguna forma, las estadísticas de mujeres violentadas y muertas por efectos de la violencia.

Pero si una mujer en análisis dice haber padecido de abuso por parte de un hombre, y si esto se le repite, esa significación se pondrá al trabajo del análisis, para que pueda dirimir si está advertida o no de su modo de gozar.

Parto de ubicar que cada mujer es una construcción que tiene que ver con lo más singular y propio de cada una; por eso varía de mujer en mujer. Leemos a Lacan en el Seminario 3: ¨Volverse mujer y preguntarse qué es una mujer, es lo contrario a llegar a serlo¨.7 No se nace mujer, sino que ¨volverse mujer¨ habla de otra cosa que no es la biología. Preguntárselo no hace mujer a una mujer, y como analistas, en el marco de un análisis, si leemos esta pregunta expresada en los síntomas. Es importante considerar que no es una pregunta que se realiza en la dimensión del yo, de la voluntad ni de la conciencia.  Desde los feminismos actuales la respuesta parece ser que una mujer es una víctima, y es violentada por los hombres. ¿Cómo nos posicionamos los analistas ante estos significantes de la época?

Tomamos en cuenta la subjetividad de la época, considerando la forma que toma el discurso y el modo en que incide sobre las significaciones que determinan al sujeto y también la forma de su satisfacción.

Me serviré de algunas pinceladas sobre el fragmento del caso de una paciente, que consulta por motivos que nada tienen que ver con los significantes de los feminismos. Sin embargo, viene un día conmovida, según dice, por lo que escucha en los medios de comunicación, que insisten sobre el abuso por parte de los hombres a las mujeres. A lo que agrega que no sabe si fue víctima de abuso cuando era niña.

Cuando tenía 10 años, su padre llevó a vivir un tiempo en su casa al hijo de un amigo del interior del país. Un joven de unos 20 años, que se dedicaba a la música. El joven se hospedaba en el cuarto del primer piso de la casa.  La paciente dice que cuando sus padres no estaban, ella subía, cada día, a la habitación del primer piso a encontrarse con el joven. Lejos de sentirse abusada, habla de los placeres prohibidos conocidos en esos encuentros, que no llegaron a la penetración. Lo que la confunde, es ¨la condena a los hombres, por abuso o violación a las víctimas¨. Para ella, la experiencia por la que atravesó no fue vivida como algo condenable. No se considera una víctima, ya que iba encantada al encuentro. Sintiéndose especial para este joven, repetía la experiencia cada día. Nuestra posición como analistas nos confronta con los efectos de significantes universales del avance de los feminismos, en este caso particular, del llamado ¨colectivo de las actrices¨8   en Argentina. Por lo tanto, tomaremos en cuenta los interrogantes de la paciente que revelan su propio goce. Se trata de un goce desconocido para la niña, que la lleva a prestarse a ser seducida por un adulto. Como analistas, trabajamos la responsabilidad del sujeto más allá de los hechos ocurridos, para ubicar qué estatuto tiene el considerarse o no una víctima de abuso. Es decir, se pondrá al trabajo del análisis la implicación de deseo y goce del sujeto, orientando a la responsabilidad del sujeto ante su posición.

Cuando el significante ¨víctima¨ aparece impregnado de las denuncias feministas, aunque sea negado como en el caso en cuestión, es cuando el analista se orienta en otra dirección a la que toman los discursos social y jurídico, que suponen la victimización generalizada. Por lo tanto, para que las ideologías no aplasten los principios del psicoanálisis y la lógica de la dirección de la experiencia analítica,9 interrogamos las categorías universales de la tendencia a la ideología. Como se puntuaba al inicio, cada mujer es una construcción que tiene que ver con lo más singular y propio de cada una, sin una regla universal que diga qué es una mujer. Por eso, como analistas, si bien no ignoramos las consecuencias jurídicas, y el poder de la ideología que encubre con una amplia difusión la singularidad, priorizamos la lógica singular de cada sujeto. En este contexto en que los feminismos no resuelven el enigma de lo femenino, sino que producen un movimiento que termina siendo el rechazo de lo femenino ¿Será posible que el discurso psicoanalítico tenga incidencias en los discursos universales, para que sea posible ¨abrir los ojos10 a lo singular del síntoma?

NOTAS:
1 Musachi G., Mujeres en movimiento. Eróticas de un siglo a otro. Fondo de cultura económica, México, 2012.
2 Gordillo T., P., ¨Preciosismo, primeras luces feministas¨. Revista Mundo Diners, Edición 429, febrero 2018.
3 Miller, J- A, y otros. Feminismos. Variaciones y controversias. EOL- Grama, Buenos Aires, p 25.
4 Cfr. Fronda. Sublevaciòn. https://es.wikipedia.org/wiki/Fronda_(sublevaci%C3%B3n)
5 Lacan J., El Seminario, libro 19, …o peor, Paidós, Buenos Aires, 2012.
6 Dulong, C. “De la conversación a la creación”. En: Duby, G., (dir), Perrot, M., (dir), Historia de las mujeres en occidente, Ed. Taurus Minor, Madrid, Tomo 5, p 166.
7 Lacan J., El Seminario, libro 3, Las psicosis.  Paidós, Buenos Aires, 1998, pp 252.254.
8 ¨Actrices Argentinas´´ Conferencia de prensa para visibilizar el acoso sexual y el maltrato dentro del ámbito laboral. Página 12, Buenos Aires, 11de septiembre de 2019.
9 Chamorro, J., Violencia de género: una investigación psicoanalítica¨. Observatorio de la FAPOL. ¨Violencia y mujeres en América Latina. Lacan XXI, Revista FAPOL on line, N° 4, 22 de octubre de 2017.
10 Miller, J-A, y otros. Feminismos. Variaciones y controversias. EOL-Grama, Buenos Aires, 2018, p 39.

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