Editorial Lacan 21 nº9

Editorial Lacan 21 nº9

“Geografía de los sueños” Beth Barone Fotografía San Pablo, 2018

“Geografía de los sueños” Beth Barone Fotografía San Pablo, 2018

Rômulo Ferreira da Silva – Director-responsable de Lacan XXI

Queridos lectores,

He aquí el número 09 de la Revista LACAN XXI de la FAPOL. ¡Un número excepcional!

Hemos invitado a los responsables de las Jornadas locales del Continente Americano que tuvieron lugar en el transcurso del 2019 a enviarnos un único texto que refleje el trabajo realizado en cada una. Recibimos así los efectos epistémicos y clínicos de lo trabajado, tanto en aspectos referidos a los intereses de cada región, como aquellos concernidos por la preparación de las Escuela de la FAPOL hacia el Congreso de la AMP que se llevaría a cabo en Buenos Aires del 13 al 17 de abril de 2020.

El tema de los sueños tuvo un lugar privilegiado, demostrando la conexión de nuestras Escuelas con la política de la AMP, tal como podrán verificar de forma explícita en los textos de Nieves Soria, Rolando Gianzone, Ana Tereza Groisman, Louise Lhullier y María Eliane Neves Batista.

El mismo tema se presentó, al menos como telón de fondo, en los abordajes de la clínica psicoanalítica contemporánea en los textos de Mónica Febres Cordero, Graciela Bessa, Carolina Puchet, Laura Arciniegas y Gladys Martínez.

Abordando temas más amplios orientados al lugar del sujeto en este mundo que desborda a cada instante, Valéria Ferranti, Gabriela Spina y Analícea Calmon, actualizan la inquietante búsqueda del despertar para continuar soñando.

El dispositivo del Cartel, inventado por Jacques Lacan, se mantiene como puerta de entrada a la Escuela y se presenta como célula de su funcionamiento.

El Cartel propicia el lazo e inaugura el lugar de formación. Presentamos el texto de Luis Tudanca que nos permite avanzar bordeando el tema “El Cartel en la formación del analista de la orientación lacaniana”.

Bajo el tema propuesto para este número: “DISCURSO PSICOANALÍTICO Y LA ÉPOCA”, recibimos numerosos textos espontáneos haciendo imposible destacar un aspecto relevante de cada uno de ellos. Sugiero la lectura atenta de este arsenal, que ubicamos bajo la rúbrica 5: “Lo que estamos trabajando en las Escuelas de la FAPOL”.

Simplemente, me atrevo a citar algunos de ellos que aún resuenan de mi lectura: Aníbal Leserre, con “Un punto de partida”, “Las nuevas formas de parentalidad”, de Grabriela Basz; “La prevención como síntoma de la época”, de Nicolás Bousoño.

¿Cómo no señalar los textos de Mónica Gurevicz y Roxana Vogler sobre el Cartel?

¿Y qué decir del texto de Graciela Allende que aborda la cuestión de lo femenino?

“¿Un psicoanalista es un sinthome? nos pregunta Alberto Murta! Y otras preguntas: “¿El odioamoramiento?” “¿La mujer no existe?”. Muchas propuestas de trabajo…

Les dejo a ustedes la elección y desarrollo a realizar a partir de las lecturas que les esperan.

De los “Comentarios de les Escritos y Otros escritos de Lacan”, contamos con las contribuciones de María Cecília Galletti Ferretti, “Psicoanálisis y ciencia: el deseo del analista” y la de Ricardo Seldes, “Incidencias del psicoanálisis en el porvenir: renovar la apuesta”. Este es un espacio reservado para que podamos aprovechar el trabajo delicado y dedicado de nuestros analistas de la AMP en torno a pasajes específicos del texto de Lacan.

¡Preciosidades!

PERO, este número de LACAN XXI llega a ustedes en un contexto diferente de aquel en que lo proyectamos. Había un gran entusiasmo por reflejar el trabajo de las Escuelas, en lo íntimo de cada una de ellas, destacando los acontecimientos de las Secciones que las componen.

Próximos al Carnaval, estaba todo listo para cerrar la Revista, pero, de acuerdo con las noticias que nos llegaban sobre el COVId-19, parecía que estábamos siendo contaminados, texto a texto, revisión a revisión, sobre la necesidad de tomar otro rumbo. Parecía que ya no tenía sentido publicar una revista con este contenido, frente a la catástrofe que se anunciaba.

Junto a ello, un atraso en los trabajos. Cuanto más demorábamos para publicar la revista, más distante quedábamos de los acontecimientos, agudos, nocivos y preocupantes en todos los ámbitos de nuestros lazos.

Lo que se presentó de forma decisiva para que el trabajo concluyera fue constatar que nunca estaremos preparados para el surgimiento de lo real.

Lo real, que se presenta como el suceso “pandemia” del nuevo coronavirus, no es el real del psicoanálisis, es el real de la naturaleza que le incumbe a la ciencia contornear. Puede ser también el real de la religión, que ya desborda en interpretaciones, acorde a la dispersión misma de las religiones.

Lo real de la naturaleza, abordado o no por la ciencia, por la religión o por la lógica de mercado, no deja de incidir como lo real que nos interesa, particularmente.

Más allá de los efectos que podemos sufrir a partir de este suceso –sea por las pérdidas de seres queridos, por las incidencias en nuestros cuerpos de este renombrado virus, por las imposiciones de cambios de hábitos y formas de establecer los lazos sociales–, tenemos ¡efectos de real propiamente dichos!

Y entonces, ¿para qué sirve esta revista “calentita”, como se decía antiguamente, saliendo del horno, de la agitación de las máquinas impresoras, con todo lo material orientado al mundo de la pandemia?

Ella no detendrá el enemigo íntimo y poderoso que nos amenaza. No traerá ninguna clave de lectura para los últimos acontecimientos.

¡Todo el trabajo anterior no nos preparó para el enfrentamiento de semejante enemigo!

¿Es así?

Sólo podremos encontrar caminos ante la novedad que se presenta si podemos guiarnos en aquello que, en un instante antes, vislumbramos del mundo a nuestro alrededor. El “DISCURSO PSICOANALÍTICO Y LA ÉPOCA” nos orienta, al menos, para tener un punto de partida para fundar estadios en los cuales sucederán nuevas partidas.

Estoy seguro que la lectura de LACAN XXI N° 09 será una contribución a cada uno de los analistas de la FAPOL para hacer frente a la crisis que se presenta.

¡Quédense en casa, lean LACAN XXI!

Este es el octavo número bajo la responsabilidad del equipo que trabajó durante los últimos cuatro años de la gestión de la Federación Americana de Psicoanálisis de la Orientación Lacaniana, orientados por Flory Kruger, a quien agradezco por la confianza y por el acompañamiento. Agradezco a Angelina Harari, nuestra Presidente de la Asociación Mundial de Psicoanálisis y asesora de la Revista.

Agradezco y reconozco los buenos resultados que pudimos obtener con este trabajo al Staff de la Revista: Adolfo Ruiz, Cleide Monteiro, Cristina Maia, Graciela Allende, Jussara Souza da Rosa y Silvina Rojas, así como al equipo de traducción y edición de los textos; por el empeño, entusiasmo y capacidad creativa para el buen funcionamiento de esta publicación bilingüe, on line. A Bruno Senna, por su disposición sin par e incansable ante nuestras dificultades.

LACAN XXI nos dio, efectivamente, un espacio para estrechar los lazos transferenciales con la Escuela de Lacan.

Deseo un buen trabajo para el próximo equipo de la Revista, así como, para la próxima gestión de la FAPOL.

Traducción: Silvina Rojas

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