El Observatorio sobre políticas del autismo como Acción Lacaniana1*

El Observatorio sobre políticas del autismo como Acción Lacaniana1*

Nicolás Bertora - ¨Viaje en hamaca¨. Fotografía. Maestría ICdeBA UNSAM

Nicolás Bertora – ¨Viaje en hamaca¨. Fotografía. Maestría ICdeBA UNSAM

Luciana Varela – Responsable de la Antena La Pampa.

Cada vez que se produjo una crisis en lo social, Lacan respondió produciendo una enseñanza. El acontecimiento de Vincennes es de absoluta vigencia.2 Allí Lacan se pregunta ¿qué disciplinas conviene aplicar al psicoanálisis?  Para el problema del autismo conviene aplicar la referencia de Éric Laurent: “elegir la ´Causa del autismo´, es poner énfasis en el autismo como una causa digna a ser defendida en el espacio público, incluso en la justicia”.3 Podemos sostener el avance del psicoanálisis en extensión con esa orientación. Miller ubica que en el saber supuesto del psicoanálisis habita una pulsión de muerte que lo empuja a su propia desaparición. Es así que todo saber supuesto atenta contra sí mismo. Si Lacan respondía produciendo una enseñanza ¿qué es lo que produce la Orientación Lacaniana frente a la cuestión del autismo con la creación del observatorio? ¿qué hace que no se confunda con la sociología? En 2012 el gobierno francés declara “Gran causa nacional” al problema del autismo. Aquello generó una acción virulenta y antidemocrática contra el psicoanálisis, y en particular para que los psicoanalistas no se ocupen de los autistas. Dicho golpe le permitió a la FAPOL4 producir una lectura fundada en el saber leer, la cual funcionó como interpretación, y con ello la creación de los observatorios.5 A partir de allí, el funcionamiento especifico del Observatorio sobre autismo cuenta con una coordinación por cada Escuela, en tanto base para un trabajo fecundo. Las redes que se tienden con cada antena6 de Argentina, funcionan como enclave.7 En este punto me parece oportuno ubicar el alcance que tiene la pregunta de J-A, Miller en su curso “Un esfuerzo de poesía”, (2003) sobre qué sentido dar a la posición de extimidad del analista. Ubica allí que se trata de una posición de exterioridad respecto del significante amo, de exterioridad respecto de las exigencias de la justicia distributiva, pero que no es sostenible en cualquier régimen. Efectivamente, ¿qué es lo que puede situarse, al lado del acto psicoanalítico, en tanto acción lacaniana?

Los ecos de aquel golpe nos recordaron que la tarea del analista no solo es interpretar; la acción analítica en lo social es la apuesta política del psicoanálisis: salir del saber supuesto e intervenir en debates interdisciplinarios, cuya lectura es de la clínica a la política. Ese movimiento topológico tiene estatuto de acto, el cual hace pasar las consecuencias de dicho acto a lo social, ocupando un lugar digno que no se dirige a la masa y es a favor del sujeto, de su síntoma y de su goce. Frente a una época de fascinación por la evaluación y el control sobre las poblaciones, leer el síntoma es también generar las condiciones para que el sujeto tome la palabra. El observatorio, en tanto acción lacaniana, generó las condiciones para que los psicoanalistas interesados en el autismo tomen la palabra sobre “lo que hay para decirles a los autistas” y a quienes se ocupan de ellos, en especial las familias.

Pero ¿cómo se interviene con la acción lacaniana? ¿cómo darle estatuto de witz? Eso nunca va de suyo. Considero que es una cuestión de táctica, en la que ambas están sostenidas por el discurso analítico. Pero sin ser tan pretensiosos con los efectos que se puedan producir en lo social, una vía posible es generar las condiciones transferenciales en dicho campo (escuelas, hospitales, bibliotecas, asociación de padres, comisiones legislativas). De ese modo es que algo puede pasar al otro. Por ejemplo, voy a relatar un trabajo realizado en la provincia de La Pampa desde la Antena que coordino. En el año 2016 nos anoticiamos de que se llevaría a cabo en la legislatura provincial el tratamiento de un proyecto de ley para la implementación de un “Protocolo de Prevención y Detección Temprana de Trastornos del Espectro Autista (TEA)”, impulsado por una diputada. Tal proyecto consistía en lo siguiente: que un bebé estuviese obligado, al momento de asistir a la aplicación de la primera vacuna prevista por el calendario oficial,8 o en ocasión de la primera consulta pediátrica, a que se lo sometiera a un cuestionario, el cual debía ser realizado por un pediatra o médico de Familia. Los resultados quedarían registrados en la historia clínica del paciente y en su Libreta Sanitaria Infantil. A su vez, los padres, tutores o representantes legales del niño recibirían un certificado con el resultado, el cual sería rubricado por el médico interviniente, el cual estaría a cargo del Ministerio de Salud. Otro dato muy importante era que en caso de que el cuestionario arrojase resultados con sospechas diagnósticas, ese mismo certificado incluiría una derivación a un especialista, sin especificar cuál. La creación de este protocolo estaba previsto por vía reglamentaria en correspondencia a la norma que plantea la ley nacional N° 27.0439 sobre el abordaje integral, el cual desde el vamos incumplía. Un año antes la provincia de La Pampa había adherido en forma total a dicha ley. La iniciativa de los diputados creía acompañar el espíritu de la ley y darle así cumplimiento efectivo, aplicándolo a través del control del niño sano10 en todo el territorio provincial.

Frente a semejante embate, ¿cómo responder estratégicamente a una acción que no solo incumplía la ley misma, sino que iba en contra de la singularidad que cada caso amerita? ¿Cómo hacernos escuchar para reintroducir la particularidad irreductible de cada sujeto? Se logró en una acción conjunta y dirigida desde la Antena, la no implementación de aquel protocolo, incidiendo directamente en la legislatura provincial. ¿A qué respondía nuestra resistencia? Los practicantes del psicoanálisis estamos advertidos de las consecuencias que tiene el control biopolítico a las poblaciones. Oponernos a tal evento permitió advertir sobre el problema sanitario que acarrea la implementación masiva y obligatoria de un test específico que, en este caso, tenía el agravante de no prever el contexto social ni la particularidad familiar, y menos aún la singularidad. Dicha imposición conduciría a propagar una epidemia, o por lo menos sobre-diagnósticos; especialmente porque es muy común verificar que, en su mayoría, estos diagnósticos son “falsos positivos”. A su vez, pudimos advertir que no habría sistema sanitario ni equipos de salud que pudiesen absorber el aluvión producido y que, además, obligaría al estado a dispensar certificados de discapacidad para cubrir los tratamientos. La acción concreta fue producir un diálogo con quienes tenían las mejores intenciones con este proyecto, y al mismo tiempo ir en bloque con referentes del campo psi y jurídico de la provincia, contando con material y experiencia de otras Antenas en donde se produjeron situaciones similares, y dar cuenta de los fracasos de tales implementaciones. Ello fue acompañado de propuestas alternativas, entrega de material bibliográfico y la realización de actividades académicas en el seno mismo de la legislatura, y de colaboración para reforzar el trabajo del control del niño sano, en vez de sumar dicho protocolo. Allí nos dimos cita y convocamos a los servicios infanto-juveniles de hospitales de referencia, a la subsecretaría de salud mental, la Defensoría pública, representantes del órgano de revisión de la ley de Salud Mental, colegio de psicólogos y universidad. La estrategia de hacer pasar que tal implementación conduciría a lo peor, como sucede con las buenas intenciones de los higienistas y de las utopías comunitarias, tuvo efecto y detuvo el avance. Pero esto tampoco va de suyo: Freud recomendaba no despertar a los perros si no se los saca a pasear.


NOTAS:
*Texto publicado con conformidad y revisión de la Coordinadora por la EOL del Observatorio sobre autismo, Claudia Lijtinstens,
1. Los observatorios, creados por el Boreau de FAPOL con el acuerdo del presidente de la AMP en abril de 2014, tienen en su mira problemáticas consideradas claves en la actualidad y que conciernen al psicoanálisis. El esfuerzo de los Observatorios está en el hilo de la Acción lacaniana que aborda la complejidad de la época contemporánea que en sus múltiples facetas afecta las subjetividades, los cuerpos y las relaciones sociales
2. Lacan, J., “Quizás en Vinncenes” (2012) Otros escritos, Paidós, Buenos Aires, 2012.
3. Laurent, É. “La batalla del autismo” (2013). Grama, Buenos Aires, 2016.
4. Federación Americana de Psicoanálisis de la Orientación Lacaniana.
5. Fapol.org/es/observatorios
6. Marita Manzotti fue la primera coordinadora del observatorio por la EOL y creó una Antena en cada lugar del país en donde hubiera psicoanalistas que se ocuparan del autismo. La Antena tiene tres ejes: clínico-político y epistémico.
7. Territorio o grupo humano que se encuentra inserto dentro de otro con características diferentes, especialmente de tipo político, administrativo, religioso, étnico o geográfico. J-Alain Miller hace referencia que la Escuela, para Lacan, debía funcionar como enclave, un lugar lo suficientemente abierto, pero también lo suficientemente cerrado, para que no entre el caballo de Troya.
8. http://www.msal.gob.ar/images/stories/ryc/graficos/0000000628cnt-2016_calendario_vacunacion.pdf
9. Ley de abordaje integral del Trastorno del espectro autista. Dicha ley nacional fue sancionada el 11 de noviembre de 2014, promulgada en diciembre de ese mismo año y publicada en el Boletín Oficial en enero de 2015
10. http://www.remediar.msal.gov.ar/files/Boletin19.pdf

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