This is us: historias para contar sobre adopciones

This is us: historias para contar sobre adopciones

Sergio de Campos - EBP AMP - Las meninas de Velasquez. Oleo sobre tela.

Sergio de Campos – EBP AMP – Las meninas de Velasquez. Oleo sobre tela.

Maria Rita Guimarães2 – EBP – AMP

Al terminar de criticar el premio del Oscar 2020 otorgado al filme Parasite, Trump recibió la respuesta del estudio realizador del film: “Comprensible. Él no sabe leer”.

Pero, desde las primarias, de las elecciones que lo elegirían como presidente de los EUA, algo estaba escrito para que aprendiera a leer: una América mixta, mestiza, múltiple, pobre y rica.

“Eso somos nosotros”, una entre las varias traducciones posibles para This is us1, lanzada en 2016, vino para ilustrar, en una discreta alegoría, como se construye una serie política – ¡está siendo considerada la más anti-Trump ya realizada! -. No se trata de Weltanschauung, una visión política del mundo, sino de su revés. Si allí nos vemos representados -somos nosotros- mucho más allá del núcleo familiar en cuestión, más allá de América del Norte, es porque “el inconsciente es una relación y se produce en una relación […] Si el hombre es un animal político es por ser, al mismo tiempo, hablante y hablado por los otros. Sujeto del inconsciente, recibe siempre de otro del discurso que circula en el universo, las palabras que lo dominan, que lo representan y que lo desnaturalizan también3.

This is us, de Dans Fogelman, encadena generaciones y sus historias, desarrollándolas en tres líneas temporales, que se entrelazan en una malla, en la cual, con profundidad, a veces con mucho humor, examina el drama del ser hablante en “hacer su familia”. Se destaca la figura del padre, multifacético: padre-ídolo, amigo, ausente, agresivo, adicto, gozador. ¡Padre adoptivo y/o biológico!, Idolatrado u odiado!, ¡De todos modos, padres excesivos! Una plétora de padre que interroga lo que sería una transmisión a ser realizada por la función paterna, pero, ¿cómo es recibida y con cuales significantes el sujeto constituirá su filiación? Del latín filiatio, una filiación se define como un vínculo legal de parentesco, que apunta a legitimar el lugar de cada sujeto en la cadena generacional. Por ella, se inscribe un nombre, sobrenombre, sexo del hijo y se lo certifica como hijo/a de tal padre y tal madre. ¡Pero no solamente! La problemática de la adopción y sus avatares para cada ser hablante fueron descritos por Freud como un aspecto estructurante en el escenario de una familia edípica, tal como escribió en su tesis sobre la novela familiar4. Pero This is us avanza, también, en otra perspectiva del tema: la adopción de un niño por otra familia. Una adopción, en estos términos, sea formal o no, está precedida por un hecho: una ruptura, un abandono, un secreto, con el cual tanto la familia adoptante como el propio niño tendrá que confrontarse con muchas dificultades.

Lo esencial de la serie, como objeto de nuestro interés, está en aquello que desde Freud y Lacan conocemos: somos todos adoptados, marcando, menos el “lazo de sangre” biológico, que la perspectiva simbólica del lazo de filiación, que concierne al ser humano como sometido a las leyes de la palabra y del lenguaje. La narrativa ficcional lo demuestra a través de los dramas personales y familiares de los tres hermanos Kate, Kevin y Randall; en el esfuerzo realizado por cada uno de los trillizos para encontrar respuestas a la pregunta de su lugar para el Otro en la familia y en el mundo.

Lo que se diseña, con sutileza, en el recorrido de cada uno de sus integrantes de esta familia, es lo que también conocemos a través de la clínica lacaniana: el hecho de ser todos adoptados no elimina o metaforiza la marca dejada por la experiencia vivida por quien lo fue en la realidad de su biografía. Una experiencia de otra naturaleza: la naturaleza de lo real. Lo real del abandono, del desamor, del estatuto de objeto-deyecto que le fue destinado. Si los niños adoptados, o la espera de que lo sean, vivieron una ruptura de sus primeros lazos adoptivos, tal ruptura configurando un abandono- ¿ese abandono tendría una correspondencia lineal con lo que Freud y Lacan llamaron traumatismo?

Wanted or unwanted5, como nombró Lacan, nacer deseado o no deseado, corresponde al único traumatismo del nacimiento. Tal hecho comporta un punto de real relativo al origen subjetivo de nacer (o no) de un deseo, de un linaje que se transmite por dramas -si no los hubiera, serían inventados- derivados del propio malentendido del lenguaje.

Con los niños adoptados o en vías de serlo, en situaciones en que se encuentran bajo protección judicial, habiendo sido retirados de la familia biológica por maltrato, negligencias, abusos sexuales, abandonos, la pregunta sobre su origen – a veces incluyendo secretos y/o mentiras sobre su origen biológico-  lo potencia. ¿Dónde está la palabra original que le dio origen? ¿De qué palabra ha nacido?

La familia Pearson es una familia que podemos llamar freudiana, edípica. Randall tiene su entrada en ella en el mismo día del nacimiento de los hijos esperados; en plural porque los esperados eran tres. Por circunstancias mantenidas opacas, uno de ellos no sobrevive. En el vacío de la tercera cuna, falta irreparable para la madre- así supusieron su médico y su marido-, cae el bebé negro abandonado también nacido aquel día. El trío se cierra. La experiencia subjetiva que hará cada niño y que modalidades de los recursos que cada uno buscará en el transcurrir de sus vidas van siendo reveladas con delicadeza. Por ejemplo, el color de Randall no aparece como problema sino más tarde, tanto para los padres como para él mismo. Pero desde luego, vamos conociendo el recurso inconsciente en que Randall se apoya y en qué momentos tal recurso falla, permitiendo que la angustia lo invada.

La angustia es su compañera, presente en sus crisis de ansiedad y en el intento de control absoluto de las cosas de la vida, a través de un imperativo de perfección y la necesidad de seducción en el lazo con el Otro. La secuencia de la serie es criteriosa y consecuente: toma en consideración que cada acontecimiento tendrá efectos sobre el sujeto considerado como sujeto en la cadena significante. Así, no nos permite interpretaciones fáciles, prêt-à-porter. Para Randall, el acontecimiento “ser adoptado”, ser adoptado por una familia blanca, quedó a expensas de su interpretación y de sus respuestas inconscientes dadas a esas contingencias de su encuentro con el Otro, contingencias de su vida.

¿Porqué Randall se angustia de tal forma?  No falta amor en la familia, menos aún para él. Este plus de amor que le es ofrecido e, incluso, dicho por su madre, años más tarde: “Él (Jack) empujó un extraño encima de mí y este extraño ahora se volvió mi hijo y mi hijo se volvió mi vida” tiene una razón y varias consecuencias en la familia. Será su hermano Kevin quien le explicará, ya adolescentes, durante una pelea entre ellos: “Vos tenés siempre un tratamiento especial, porque sos negro y adoptado. Admití que eras más importante para ella [madre] y ella quería tener certeza que te sientas especial en cada minuto de cada día para no sentirte como un extraño”. En otro momento, será la vez de Randall decir a Kevin que “era tratado como un perro” (por Kevin) y, como perro, siempre volvía a pedir una migaja de afecto. En este espejo en que los colores de piel- blanca y negra- se funden, el más de amor, que cada cual reivindica o que le fue robado por el otro, muestra la cara de goce bajo la manifestación de la rabia fraterna. Para Randall, le fue robada igualmente, la chance de una “legitimidad” por ser criado y tener en su entorno solo personas blancas. El color negro reviste, como una máscara, sus preguntas sin que él se dé cuenta que también son las mismas –impronunciables- de sus hermanos: ¿quién soy yo? ¿Cuál es mi lugar en el deseo del Otro? Para apaciguar la angustia que irrumpe, una escena brillante: el padre, convencido que Randall necesitaría de convivencia con personas negras lo matricula en un curso de luchas corporales. Para la iniciación de las flexiones, Jack (padre) le pide que suba en su espalda. Simbólicamente en ese gesto y, literalmente en el acto del “golpe” físico, el padre demuestra que jamás lo dejaría laisser tomber y que la diferencia es siempre aceptada y amada por la familia. En la continuación de los capítulos, se desarrolla a través del uso del tiempo sincrónico y diacrónico de la narrativa, el obsesivo esfuerzo de Randall en buscar las respuestas que supone capaces de responderle sobre lo real del encuentro entre un hombre y una mujer por el cual fue concebido. O sea, ¿de qué deseo nací? Aunque sea una pregunta para todos, el carácter inconsciente, repetitivo, a veces actuada esta cuestión en los casos de adopción- ¡no diremos en todos! -permite constatar una exigencia de verdad sobre sus condiciones de llegada al mundo y un rechazo a la contingencia del malentendido estructural, tal como los explicó Lacan:

El hombre nace malentendido. […] El cuerpo de ustedes es el fruto de un linaje y así parte de las infelicidades que les suceden está relacionada a lo que hubo en ese malentendido, hasta no poder más […]es eso lo que heredaron6.

Traducción: Marita Salgado

NOTAS:
1- Serie americana, lanzada en 2016, ganadora de premios Globo de Oro®, Premios Emmy®e SAG Awards®.Streaming, puede ser vista en Prime (Amazon) o en Fox Premium, en la condición de abonado.
2- Coordenadora no Brasil do Observatório Infâncias
3- Miller, J.-A., “El orden simbólico en el siglo XXI”, Buenos Aires. El texto es una transcripción de “Anguille en politique”, entrevista realizada en la Radio France-Culture en 2005; traducido al español por Daniela Fernández, especialmente para Página/12, en relación a la visita de Miller por ocasión de VIII Congreso de la Asociación Mundial de Psicoanálisis
4- Freud, S., Obra Completa, “La novela familiar del neurótico”, Biblioteca Nueva, Madrid, 1973, T. II, p. 1361
5- Lacan, J., Escritos 2, “Observación sobre el informe de Daniel Lagache: “Psicoanálisis y estructura de la personalidad””, I Editores, México, 1980, p.269
6- Lacan, J.  El Seminario, Libro 27, Disolución, Ornicar, Le malentendu, Nº 22/23, 1980, p. 12. Clase 10/06/1980

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