Como el mar, hay que recomenzar siempre[1] – Los efectos del más-uno

Como el mar, hay que recomenzar siempre[1] – Los efectos del más-uno

Denizye Aleksandra Zacharias – EBP/AMP

El Comienzo

La invitación de Ary a esta actividad fue aceptada por nosotros con un entusiasmo que nos puso a trabajar, cada uno en su nombre e implicado en su cuestión: el desafío de presentar su elaboración parcial a cielo abierto.

Voy a comenzar contando la historia de este cartel, cuyo tema es “Psicosis ordinarias” y que se inició el 13 de julio de 2020. Todo comenzó con una invitación de tres personas de Campo Grande – Elisa, Gize y Ricardo- que formaban parte de un grupo de estudio sobre el tema en aquella ciudad y decidieron cambiar el formato de grupo a cartel, llamándome para ser más-uno.

Luego de escuchar atenta y entender que allí estaba presente un deseo decidido, consentí en ocupar ese lugar. Según Lacan, “el más-uno si es cualquiera, debe ser alguien. Le cabe velar por los efectos internos de iniciativa y provocar elaboración[2]”.

Así, fue a través de esta cita que encontré inspiración para reflexionar y elaborar los efectos producidos a partir del lugar del más-uno y construir mi escritura.

Dando continuidad a nuestra historia, me gustaría decir que, inicialmente, nuestros encuentros eran quincenales. Después, debido a la acumulación de actividades mensuales y al surgimiento de problemas con los horarios, los encuentros fueron on-line, los domingos por la mañana. En fin, el más-uno es alguien que no es del grupo, pero que será del grupo.

Así su función éxtima es uno de los efectos por medio del cual es posible sostener los encuentros, a pesar de las vicisitudes en la vida de cada uno de los cartelizantes.

“El cartel es un lugar privilegiado para sostener una lectura a partir de un saber[3]

De este modo, varias lecturas fueron hechas hasta el momento, lo que me permite destacar otro efecto del más-uno: despegarse del amo, provocando un agujero en el saber provocando lo singular en las lecturas. Como señala Aromí, hay una riqueza que se produce cuando se lee, de modo de extraer de los cartelizantes, uno por uno, perlas singulares- una clínica, otra teórica y otra política- usando como método la conversación[4].

Bassols describe brevemente lo que sería la conversación en la presentación de su libro La diferencia de los sexos no existe en el inconciente: La conversación no es un monólogo, no es mono en la lógica del mono; tampoco es un diálogo, pues todo diálogo es una ilusión. En una conversación, cada uno puede modificar su posición a partir de lo que escucha del otro.[5]

Luego, el más-uno es aquel que consiente, es provocado y atrapado por el tema. Sólo así podrá provocar a los cartelizantes en el lugar de sujeto del lenguaje para tomar la palabra más allá de las identificaciones y reivindicaciones. De esta forma, como afirma Miller, “el más-uno es menos uno, y él está allí para descompletar[6]

Para finalizar esta parte, es fundamental recordar que, en el texto “Proposición del 9 de octubre de 1967 sobre el analista de la Escuela”[7], Lacan dice que la Escuela no es un conjunto de analistas, sino de analizantes, y que en el corazón de la Escuela hay falta en el saber. Por eso, los órganos de su base verdadera son el cartel y el pase.

Lo Real en juego

¿Hay algo real en el cartel?  Jimenez dice que el cartel presentifica lo real del amarre borromeo[8]. De este modo, Lacan privilegió el deseo y la letra, categorías que tocan lo real. Así, la autora afirma que el producto del cartel es el fundamento de la transmisión del psicoanálisis. ¿Porqué? La confrontación con el no querer saber, como dice Miller [9], el horror al saber es una palabra patética para designar la represión. Por eso, hay en el inicio de un análisis amor al saber- así como en el cartel-, pero el deseo de saber solo se produce con la inducción, quiere decir, “conducir a”, inducir al trabajo, dar lugar a que otros trabajen.

Mi cuestión sería: ¿cómo?

Después de un tiempo de reflexión, arriesgo la siguiente hipótesis que encontré en un movimiento de Beckett[10] refiriéndose a una alusión que señalaba un horizonte: enfrentar/ lo terrible/hasta tornarlo/ risible/, o sea, como elucida Lacan en el texto “Acto de fundación”[11], conforme puntúa Otoni[12].

Entonces, “el cartel es el instrumento privilegiado en la inducción y en la política de enseñanza no solo del psicoanálisis sino del ser psicoanalista[13]

Para concluir utilizo una cita de Bassols que considero un principio:

Que cada uno llegue a ser “más-uno” de tal experiencia de Escuela es el mejor rasgo de identidad que podemos esperar de “cada uno” de sus miembros, analistas y no analistas, más allá de sus dudas, de toda identificación en la cual sólo podrían perder su identidad si creyeran reconocerse entre sí[14]

Luego el lazo que el más-uno hace en el cartel, de manera borronea, será a partir de una contingencia. El último efecto que destaco es el de formación, pues el cartel induce de la transferencia al saber hacia el trabajo de transferencia dirigido a la Escuela a través de una elaboración en el lugar de la enunciación.

 

Traducción: Marita Salgado

[1]  Lacan, J., Otros Escritos, “El acto psicoanalítico”, Paidós, Buenos Aires., 2012, p.396
[2]  Lacan, J., “D’Écolage”. In: Brown, N. I., Cartel, novas leituras, EBP Editora, São Paulo, 2021, p. 17
[3]  Briole, G., “Saber ler Lacan: entre saber e verdade no cartel”. In: Brown, N. I., Cartel, novas leituras, EBP Editora, São Paulo, 2021, p. 183
[4]  Aromí, A., “Um cartel do passe ensina”. In: Brown, N. I., Cartel, novas leituras, EBP Editora, São Paulo, 2021, pp. 59-63.
[5]  Bassols, M.; La diferencia de los sexos no existe en el inconsciente: sobre un informe de Paul B. Preciado dirigido a los psicoanalistas, Grama, Buenos Aires, 2021, 17/07/2021.
[6]  Miller, J.-A., “Cinco variaciones sobre la elaboración provocada”, https://eolcba.com.ar/wp-content/uploads/2017/06/f-Cinco-variaciones-J.A.-Miller-.pdf
[7]  Lacan, J., Otros Escritos, “Proposición del 9 de octubre sobre el psicoanalista de la Escuela”, Paidos, Buenos Aires, 2012, p. 261
[8]  Jimenez, S., “Cartel”, Correio, Revista Escola Brasileira de Psicanálise, Edição Especial, EBP Editora, São Paulo, 2006, pp. 42-43.
[9]  Miller, J.-A., “Transferencia de trabajo”. In: El banquete de los analistas, Paidós, Buenos Aires, 2010b, pp. 179-195
[10]  Bousoño, N., “Puntos de poesía”, Virtualia, Revista Digital de la EOL, n. 32, ago. 2016, pp. 20-24, http://www.revistavirtualia.com/articulos/1/arte-y-psicoanalisis/puntos-de-poesia
[11]  Lacan, J., Otros Escritos, “Acto de Fundación”, Paidós, Buenos Aires, 2012, p. 247
[12]  Otoni, F., “O plano Lacan XXI”. In: Brown, N. I. Cartel, novas leituras, EBP Editora, São Paulo, 2021, pp. 155-161.
[13]  Horne, B., “Sobre a crise no cartel: ¿há cartel sem crise?”. In: Brown, N. I., Cartel, novas leituras, EBP Editora, São Paulo, 2021, p. 107.
[14]  Bassols, M., “A impossível identificação do psicanalista”, Correio, Revista Escola Brasileira de Psicanálise, EBP Editora, São Paulo, n. 81, 2017, p. 48.

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