Escribir lo indecible: ¿un esfuerzo de poesía?

Escribir lo indecible: ¿un esfuerzo de poesía?

Pauleska Asevedo Nobrega – Participante en EBP-Sección Nordeste

En el testimonio de la religiosa Marie de la Trinité, paciente de Lacan, en De la angustia a la paz1, la exigencia de la Deidad paterna en el circuito del amor fue pasaporte para situar el goce del cuerpo propio como Otro, un doble. Y la escritura, un lugar para la enunciación al servicio de una solución lógica singular del no todo, próxima a la transferencia con su analista ya que, en los comienzos, ella le enviaba lo que escribía. Se trata de una escritura producto del discurso analítico.

Fechado en 1950, relató allí haber rozado la locura cuando se sometió a la internación psiquiátrica. A partir de ese acontecimiento traumático, historiza los obstáculos que le trajo la realización de su deseo de sacerdocio recorriendo las raíces de los síntomas de agresividad; culpa; obsesiones sobre los alimentos; el vacío mortal; la vergüenza y la angustia por la desaprobación. La disyunción entre la consciencia moral y la consciencia espiritual remitía a su primera infancia, al bullyng que sufría por parte de las hermanas y a su reacción colérica, seguida de pedidos de perdón. Su sinceridad era cuestionada justamente porque esta situación volvía a repetirse. Ante sus ataques de irritabilidad, la madre acostumbraba dejarla tres días en la cama hasta que recuperase la tranquilidad. Bajo influencias clericales y religiosas, se volvió incapaz de tener un juicio justo. El sesgo de la falsedad era un signo de muerte y castigo. Sin embargo, Dios aparece como el que la retiene frente a esas injerencias, jamás cuestionado por Lacan, como sí lo hicieron los médicos.

En 1929, Marie de la Trinité experimentó su primera «Gracia». En ese estado, se negó ante la madre Saint Jean a ir a un retiro. Aunque solo se interesaba en la vida contemplativa y de clausura, fue igualmente siguiendo sus votos de obediencia. Fue un momento de pérdida, inclusive de Dios. En la capilla, acostada en el piso con los brazos en cruz, testimonia: “Fui como sumergida en Dios –y me pareció que Él me absorbía en su Deidad, y que, aun siendo yo aún, no operaba por mí misma, sino a través de Él […] conocí la Deidad de Dios –conocí su Ser […]”2.

Marie de la Trinité no era ya la misma, hubo una operación de discontinuidad. La pregunta que ella sostenía “[…] cómo puedes unirte al alma?”, obtiene una respuesta: “Conocí el Padre y conocí el Verbo, y fui tomada y arrebatada por el Amor”3. El amor-vehículo para lo vivo del cuerpo, que alcanza la libertad  cuando subvierte la orden, la hace salir del impasse de ir al retiro por obediencia, sin desearlo.

Los místicos creen que debe haber un goce más allá del falo y lo experimentan, exponiendo el agujero en el saber4. Enseñan sobre la barra, pues no hay Otro que no sea barrado, sin excepciones. Marie de la Trinité no alcanza a La mujer, sino, Un Dios (de amor) que la habitaba. No se ignora el efecto  erosivo del lenguaje en tanto a lo que ella da existencia,  en la relación con el amor, es al “[…]goce del Ser Supremo, es decir, de Dios. […],al amar a Dios nos amamos a nosotros mismos”5. Un Dios de amor lo es en la medida en que, como Otro, es barrado, indicando que no existe otro del Otro, cuando S(/A) alcanza su función lógica dando acceso a lo imposible de la dimensión del Otro.

Rivalidad, súper yo, Otro, muchas son las coordenadas que pueden manifestarse a partir de la lengua singular de cada cuerpo hablante en el intento de localizar lo que no se localiza del goce femenino en su carácter de suplementario al goce fálico. El cuerpo místico como una solución lógica sostenida por el rostro de Dios, fuera inclusive de la maquinaria del lenguaje, es, por eso, a veces, arrebatador, no siempre devastador, tampoco femenino. La categoría de lo universal no lo alcanza.

Marie de la Trinité demuestra que, lo que “arrebata”, en la experiencia de la “Gracia”, al mismo tiempo le hace vislumbrar otro modo de gozar, distinto de aquel en el cual, su trama reconocible la implicaba a partir del choque de la lengua en el cuerpo.  Allí donde no  habitaba más  la dictadura de la obediencia y de la moral, es donde ella reconoce lo que llamó una “reeducación”6 no anónima que la liberaba hacia lo nuevo en el cuerpo vivo. Dios aparecería como la pareja de goce, conector hacia Otra para sí misma7, una salida, “una vitalización de la deficiencia”8, sobre la cual elabora su escritura. Lo que se escribe allí solo se da por lo imposible de escribir de la relación sexual. La escritura es entonces, suplencia del no-todo. Lacan en Lituratierra9, aproxima el misterio por el cual una letra/carta de amor llega siempre a su destino, a lo real. La escritura erosiona lo interpretable, lo decible.

Traducción: Silvina Rojas

NOTAS
1 Mulatier, Paule De. Marie de la Trinité. De la angustia a la paz, testimonio de una religiosa, paciente de Jacques Lacan (1956), Nuevos Emprendimientos Editoriales S. L.: Barcelona (España), 2018.
2 Mulatier, Paule De. Marie de la Trinité. De la angustia a la paz, testimonio de una religiosa, paciente de Jacques Lacan (1956), Nuevos Emprendimientos Editoriales S. L.: Barcelona (España), 2018, p. 56-57.
3 Mulatier, Paule De. Marie de la Trinité. De la angustia a la paz, testimonio de una religiosa, paciente de Jacques Lacan (1956), Nuevos Emprendimientos Editoriales S. L.: Barcelona (España), 2018, p. 61.
4 Lacan, J., El Seminario, Libro 20, Aun (1972-1973), Paidós Buenos Aires.
5 Lacan, J., El Seminario, Libro 20,Aun (1972-1973), Paidós Buenos Aires, 2008, p. 87.
6 Mulatier, Paule De. Marie de la Trinité. De la angustia a la paz, testimonio de una religiosa, paciente de Jacques Lacan (1956), Nuevos Emprendimientos Editoriales S. L.: Barcelona (España), 2018, p. 39.
7 Lacan, J., “Ideas directrices para un Congreso sobre la sexualidad femenina”. Escritos (1998-1960) Siglo XXI Editores Buenos Aires. 2009, p689.
8 Mulatier, Paule De. Marie de la Trinité. De la angustia a la paz, testimonio de una religiosa, paciente de Jacques Lacan (1956), Nuevos Emprendimientos Editoriales S. L.: Barcelona (España), 2018, p. 40.
9 Lacan, J., “Lituratierra”. Outros Escritos (1971). Piados, Buenos Aires. 2012.

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