La aporía del acto en supervisión

La aporía del acto en supervisión

Luis Francisco Camargo – EBP/AMP

(…) todo acto es sólo una figura más o menos completa del acto psicoanalítico, no hay quien domine a este último.[1]

La supervisión es un lugar privilegiado en la formación del psicoanalista y podemos abordarla por diversas vertientes: la casuística, el método, el diagnóstico, la dirección del tratamiento, la escritura, la construcción del caso clínico, la enseñanza, etc. Últimamente me he interesado en la experiencia, tanto como supervisor como supervisando, por la aporía del acto analítico[2] , precisamente sobre el lugar del acto en la paradoja de la relación entre el saber y la verdad.

En el texto la autonomía de la supervisión, presentado durante un debate coordinado por Miller sobre la supervisión, Cottet destacó que entanto el análisis personal hace emerger el deseo del analista, la supervisión contribuye a su maduración. Cottet parafrasea a Kant[3] : “un deseo sin formación es ciego, una formación sin deseo es vacía”[4] . A pesar de la cuestión sobre el deseo del analista estar ubicada tanto para el análisis personal como para la supervisión, el título del artículo es la presentación de una propuesta : por una autonomía de la supervisión en relación al análisis personal del supervisado. En su comentario Miller subrayó que “Cottet trajo algo profundamente original, desligado de nuestros clichés (…). Es una lección de libertad”[5]. La cuestión convoca la relación del analista con el saber: “hay saber a elaborar sobre el caso”[6]  La supervisión es un trabajo de a dos, un trabajo en torno a un vacío de saber. En este sentido, la paráfrasis Kantiana[7] utilizada por Cottet solo corrobora la tesis presentada : la supervisión convoca el lugar del saber en torno al vacío, sin obturar el agujero revelado por el acto analítico.

En su comentario, Miller señala dos vertientes en la supervisión. La primera en la que el supervisor es más directivo. El supervisor no glosa el S(Ⱥ),el agujero, y no se empeña en deconsistir el saber. Asume una dirección, del saber al agujero. La segunda en que el supervisor insiste sobre la deconsistencia, glosa S(Ⱥ) , no deja de asumir una dirección, del agujero al saber. En la primera, la vía recae sobre la pregnancia del agujero, en la segunda, la vía del agujero revela la pregnancia del saber. Tanto en una como en la otra la relación entre saber y real está en cuestión. En las dos vertientes encontramos una paradoja entre el saber y la verdad, y en su centro la aporía del acto analítico. Laurent aborda este tema en el texto Sobre el buen uso de la supervisión: “para ser contemporánea, la supervisión debe integrar la aporía del acto analítico”[8] y, en este punto, tal vez sería más apropiado utilizar el término “control” que “supervisión”, pues se trata de “controlar un sujeto cuyo acto lo sobrepasa”[9].

Un punto importante destacado por Lacan es la relación del deseo del analista con el acto analítico. El deseo del analista está articulado a partir del sin salida: “es allí que una supervisión no parece estar demás, (…) un sujeto (señalo) sobrepasado por su acto, lo que no es nada, más que, cuando sobrepasa su acto, crea la incapacidad que vemos de cubrir de flores el cantero de los psicoanalistas (…) ¿A quién tiene que responder el deseo del psicoanalista? A una necesidad que solo podemos responder como teniendo que producir el deseo del sujeto como deseo del Otro, o sea, hacerse causa de ese deseo (…) La corrección del deseo del analista, por lo que se dice queda abierta, para ser retomada por el bastón del psicoanalizante”[10]. La tesis de Cottet, en la cual la supervisión es un lugar de maduración del deseo del analista va al encuentro de esta idea de Lacan. Se trata de una rectificación de ese deseo. Por eso, en la aporía del acto analítico encontramos una articulación insoluble entre análisis personal y control. En la supervisión se trata de privilegiar más la resistencia epistemológica que la resistencia subjetiva del analista. Generalmente los analistas ponen en evidencia su embarazo en la decisión diagnóstica, en la ineficacia terapéutica y en la impotencia del acto. Es en la impotencia del acto reside la cuestión sobre lo que sucede en su formación y en su análisis: “la articulación de los  dos no siempre es resoluble”[11]. Es por eso que Cottet propone una autonomía de la supervisión.

Lacan reconoce la función del control: “controlar a un sujeto cuyo acto lo sobrepasa”[12]. Hago de mis palabras las de Laurent [13], el acto es nuestro trabajo y se trata sobre el sujeto que cree posible una maestría sobre el acto, que se considera experto o suficiente frente al acto recubriéndolo con su narcisismo: “ al revés de aprehender la dimensión del deseo en juego, quiere reducir eso a un saber, hasta un saber-hacer, lo cual lo detendría”[14].

El buen uso de la supervisión es aquel que respeta la aporía del acto analítico y la sitúa de una manera bien-dicha, preservando más allá del saber, el lugar del deseo del analista.

Traducción Marita Salgado

[1]  Lacan, J., Otros Escritos, “Discurso a la Escuela Freudiana de Paris”, Paidós, Buenos Aires, 2012, p.247
[2]  Aporía es un término de la filosofía usado en el sentido de la duda racional resultante de una imposibilidad objetiva, de una imposibilidad de raciocinio. Del griego άπορία representa también una situación insoluble, sin salida, un camino inexpugnable. Cf. ABBGNANO, N. Dicionário de filosofia. São Paulo: Martins Fontes, 1999.
[3]  “los pensamientos sin contenidos son vacíos; las intuiciones sin conceptos son ciegas” “[…] Cf. KANT, I. Introdução de uma Lógica Transcendental. In. Crítica da razão pura. Lisboa: Serviço de Educação e Bolsas/Fundação Calouste Gulbenkein, 2001.
[4]  Cottet,S.,. Autonomia da supervisão. Opção Lacaniana, nº 35. São Paulo: Edições Eólia, jan. 2003, p. 47.
[5]  Miller, J.-A., O debate. Opção Lacaniana, nº 35. São Paulo: Edições Eólia, jan. 2003, p. 64.
[6]  Ibid. p. 65
[7]  Caimi,M., Pensamentos sem conteúdos são vazios. Analytica. Revista de filosofia. v. 6, nº 1, 2001-2002, p. 177-194.
[8]  Laurent, Eric, Ciudades analíticas, “El buen uso de la supervisión”, Tres Haches, Buenos Aires, 2004, p.54
[9]  Ibid
[10]  Lacan, 2003, p. 271-272.
[11]  Cottet, 2003, p. 47
[12]  Op.cit.
[13]  Laurent, op.cit., p.25
[14]  Ibid

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